El otro día viajando en la línea A, pude observar como de repente se abrieron todas las puertas del coche de un lateral del vagón en pleno movimiento. O sea, los pasajeros viajamos con las puertas totalmente abiertas en lo que fue el trayecto completo entre una estación y la siguiente. Si llegabas a estar apoyado sin agarrarte de algo, te caías a las vías y lo más probable era que no la cuentes y que con mucha buena suerte algun familiar tuyo reciba algo de dinero a cambio de tu vida perdida. Nadie se cayó porque era un fin de semana y casi no había pasajeros (por ende estaban todos sentados) pero si llegaba a ser en un día clásico laboral...la historia sería otra.
Acá radica el problema:

La línea A es la más vieja en funcionamiento en Buenos Aires. Y todavía utiliza un sistema de apertura manual de puertas. Ahora están comenzando a reemplazarlo por un sistema automático total (apertura y cierrre) y parece que todavía no le encontraron la vuelta al tema.
Asi que si viajas en subte, hacele caso a los cartelitos indicadores y no te apoyes sobre las puertas porque puede ser tu última apoyada...